¿Cómo se fija una estructura solar al techo? Hay más de una forma de hacerlo bien.
Uno de los puntos que menos se menciona al hablar de sistemas solares es el anclaje. Y es precisamente uno de los que más impacta en la durabilidad y seguridad de la instalación a largo plazo.
No existe una sola forma correcta de anclar una estructura solar. La solución depende del tipo de techo, el material, la carga del sistema y las condiciones del sitio. Lo importante es que sea la adecuada para cada caso.
Las opciones más comunes:
🔩 Anclaje directo con epóxico estructural En techos de losa de concreto, una de las formas más utilizadas es el anclaje con varilla roscada fijada con epóxico estructural. Este tipo de adhesivo, diseñado específicamente para trabajo en concreto, permite una fijación firme y confiable sin necesidad de perforar y rellenar con concreto adicional. Cuando se aplica correctamente, la resistencia que ofrece es considerable y es una solución probada en instalaciones fotovoltaicas.
⚖️ Contrapesos En algunos casos, especialmente en techos donde no es recomendable perforar o donde la membrana impermeable no debe comprometerse, se utilizan sistemas de contrapeso. Estos bloques o bandejas con material pesado mantienen la estructura en su lugar sin necesidad de anclarla al techo. En estas instalaciones, el diseño estructural es clave: el peso, la distribución y la resistencia al viento deben calcularse con cuidado. En algunos casos se utilizan adhesivos o productos especiales en la base para evitar que el contrapeso se deslice sobre la superficie.
🧱 Zapatas de concreto Otra variante son las zapatas de concreto coladas directamente sobre el techo o prefabricadas. Ofrecen una base sólida para la estructura y en ciertos proyectos son la solución más práctica. Al igual que los contrapesos, en ocasiones se complementan con adhesivos estructurales en su base para mejorar la fijación y evitar movimiento.
Un punto que no puede ignorarse: las filtraciones
Cuando el anclaje implica perforar el techo, el manejo de esa perforación es tan importante como el anclaje mismo. Una filtración que parece menor puede convertirse en un problema serio con el tiempo, especialmente en climas con lluvias intensas o variaciones térmicas importantes.
Por eso, en instalaciones profesionales se cuida este punto con varios elementos:
Epóxico o sellador adecuado alrededor del punto de anclaje
Neopreno bajo las placas base de la estructura, para evitar contacto directo entre metal y losa, reducir vibraciones y ayudar al sellado
Impermeabilizante aplicado correctamente sobre y alrededor del anclaje, asegurando que no quede ningún punto expuesto
El objetivo es que cada perforación quede completamente protegida, no solo cubierta.
¿Qué pasa cuando esto no se hace bien?
Una filtración no siempre es evidente de inmediato. Puede tardar meses o incluso años en manifestarse, y cuando lo hace, el daño ya está hecho: humedades, daño estructural o problemas en el cableado que pasa por esa zona.
En Servimx contamos con los materiales adecuados para cada tipo de anclaje: epóxicos estructurales, selladores, neopreno, impermeabilizantes y asesoría para que cada instalación quede bien desde el primer día.
Porque un panel que genera energía durante 25 años necesita una base que aguante lo mismo.